ACTIVIDADES

Potabilizadora las Eras webEl pasado lunes, recién incorporados de la vacaciones, visitamos la potabilizadora de las Eras. Es interesante conocer el proceso que sigue el agua desde que es tomada del Canal de Castilla hasta que sale por el grifo de nuestra casa, y ser conscientes de que el agua potable es un bien escaso que nunca debemos malgastar...

Concluimos con una visita a la dársena del Canal de Castilla, un lugar de Valladolid que a pesar de lo cerca que está y de su importancia histórica y actual, no es conocido por la mayoría de nuestros alumnos. Desde aquí os animamos a que recorrais los primeros kilómetros a pié o en bicicleta, que visitéis las esclusas y que investiguéis sobre la historia de esta importante obra hidráulica de Valladolid.

 


 

Llegamos a las 8:30 al instituto, como todas las mañanas, y tras un rato de caras dormidas y saludos tenues, nos pusimos en camino hacia la potabilizadora, aunque ya podríamos haber ido a las 11, sin tener que madrugar (como es costumbre). Tras treinta minutos de incesable caminata, por fin llegamos al ansiado destino, junto con el  otro Bachillerato (Tecnológico).

Nos dividieron en 2 grupos y cada uno con un guía y un profesor acompañándonos.  Empezaron explicándonos el cómo y él porque llega el agua a nuestros hogares y porque procesos se somete esta antes de ser acta para el consumo.

En Valladolid existen dos plantas de tratamiento de agua, la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Las Eras que toma del Canal de Castilla y la ETAP de San Isidro que toma del Canal del Duero. Estas son de tratamiento físico-químico convencional, con filtración de arena. En el caso de la potabilizadora a la que hemos acudido, se lleva a cabo un tratamiento con una filtración final en carbón activo que asegura un agua tratada de alta calidad, con la utilización de hipoclorito sódico como desinfectante. Para terminar, al enseñarnos paso por paso, toda la maquinaria para la potabilización del agua, acabamos viendo el producto final, en forma de agua embotellada.

Ya por fin, llegamos al instituto después de otros treinta minutos y sin sed. Solo falto que lloviera.

Carmen Lebrón


 

¡Empezamos de nuevo! ¿Y qué mejor forma de volver a las clases tras nuestras cortas vacaciones que con una excursión? ¡Nuestra primera excursión!

Hay que decir que el lugar no era muy bonito ni tampoco acogedor, y algunos de nosotros ya habíamos estado en él. Pero, nos quedaremos con el hecho de que nos ha servido para varias cosas: para comentar con los compañeros que tal han ido las vacaciones, sin que ningún profesor se queje de que interrumpimos la clase, para conocer de dónde viene ese agua que sale de nuestro grifo todos los días, para recordar cómo mediante varios procesos las personas que trabajan allí transforman el agua procedente del Canal de Castilla en agua potable, para valorar la importancia de la existencia de la potabilizadora y de las personas que trabajan en ella, y puede, incluso, que a alguno nos sirva para tener más cuidado con ese grifo que dejamos abierto mientras nos lavamos los dientes y la cara ...   

Resumiendo, a pesar de no haber sido la excursión de nuestros sueños, me ha parecido una buena forma de empezar de nuevo las clases.

Lorena Samaniego


 

Hoy, día 8 de abril, tuvo lugar nuestra esperada excursión a la potabilizadora.

Partimos del instituto a las 8 y media, y llegamos allí sobre las nueve, hora a la que daría comienzo la visita. Lo que más llamaba la atención de esta, era su atractivo a simple vista.

Nos separaron en dos grupos, y cada uno contaba con un guía, el cual primero mediante un mapa nos explicó brevemente cual era el procedimiento, desde que se extraía hasta que llegaba a los grifos de nuestras casas y tras esto nos lo fue explicando paso a paso viendo la maquinaria utilizada.

Primero el agua se extraía del canal de castilla y pasaba por una serie de rendijas las cuales pararían ramas u objetos de gran tamaño. Después pasaría de nuevo por unas rendijas de menor tamaño, que pararían las sustancias más pequeñas. A esto se le denominaba proceso de desbaste.

Luego se le añade al agua cloro, en forma de lejía, y cloruro de hierro. El primero sirve para eliminar gran parte de los microorganismos y el segundo hace que las partículas que lleva el agua se vayan agregando y después se depositen en el fondo. Por último, se le aplica un carbón especial, el cual le quita el mal olor y el mal sabor.

Victor Pérez

Fotos de la actividad